
Con un beso dibujaba la silueta de sus senos, mientras la tenue luz de la chimenea iluminaba sus cuerpos extasiados, sus manos recorrían el cuerpo de ella y el propio. Ella dejose amar y talvez por la certeza de que no habría otra vez, en ese momento dejo de temer, en ese instante no existieron mas que ellos dos.......